La travesía del Siurana

Después de cinco días de camino y algo más de 90 km, el pasado 31 de marzo llegamos a la confluencia del río Siurana con el Ebro. Fue el cierre de la travesía que dio comienzo a La vora oberta, un proyecto que aborda el trasvase de agua del río hacia Riudecanyes como una herida territorial y simbólica.

El Siurana es un río corto pero con una personalidad muy marcada: desde el cañón y los escarpes de las Montañas de Prades (Priorat, Catalunya, España), hasta el valle del Ebro (Ribera d’Ebre), el territorio atravesado por el Siurana es muy variado, tanto a nivel geológico como paisajístico.

Celeste y yo caminamos siempre acompañados, disfrutando de tranquilos días primaverales (sin lluvia, sin calor, una excepción estos últimos años) y de un río especialmente caudaloso. Es una abundancia excepcional, debida a los meses de lluvia del pasado invierno: el Siurana suele ser un río más bien pobre de agua, sufriendo un permanente trasvase de aguas hacia otra cuenca.

Info

Caminantes: Marco, Celeste, William, Eliseu, Mònica, Roser, Joan. Cómplices: Montserrat (Terra d’Art); Joana, Rubio; Priorat Dibuixa; celler Mas de Sant Marcell; Anaïs, Lluís, Anna (Plataforma pel Riu Siurana); Arnau, Isabel i Auró (El Petit Llop); Pilar i Josep (Ca La Pubilla), Fundació Quim Soler.

27.03.2026 · Día 1: La Febró > Siurana

La ruta arranca en la cabecera del Siurana, en un paisaje de montaña donde el río todavía es joven, estrecho y encajado entre paredes de roca. El Siurana no tiene fuente, nace como confluencia de diferentes barrancos (entre ellos, el barranco de la Foradada, el barranco de la Cova del Corral y el barranco de l’Avellanar) en las afueras de La Febró. En este tramo el agua ha trabajado durante eras las calizas1 y dolomías2, abriendo cuevas, pozas y un cañón kárstico3. El Siurana aquí fluye en las grietas del tiempo, separando las rocas del zócalo paleozoico del norte de la cobertura mesozoica del sur. Es el tramo más abrupto y más fundacional del viaje: rocas, paredes cerradas y sensación de que el río todavía está tallando su propio cuerpo.

El día se cierra ascendiendo al Balcó de Siurana, con vista al homónimo embalse. La subida se insinúa lenta entre dos paredes de roca, tan vertical que hace imposible adivinar por dónde pasa el sendero. Hay que confiar en el camino, paso a paso.

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El embalse de Siurana. Foto: Celeste Reyna.

28.03.2026 · Día 2: Siurana > Poboleda

De Siurana a Poboleda el paisaje empieza a cambiar: entramos en el Priorat de llicorella4, la roca oscura y laminada que marca buena parte del carácter físico de la comarca. Es un día de transición muy claro: se pasa del relieve más espectacular de las paredes rocosas a un territorio donde el río empieza a leerse también como un espacio regulado, intervenido y disputado.

Dejadas atrás las paredes cerradas del día anterior, avanzamos por espacios más abiertos, subiendo montes suaves y atravesando bosques de ribera. Encontramos la orilla abierta a una decena de kilómetros a SO de Siurana, donde se encuentra el assut de la Venta del Pubill. En esta ubicación se abre el túnel de Riudecanyes que trasvasa cuatro quintas partes del Siurana hacia Reus. Allí nos reunimos con la comunidad de Priorat Dibuixa para retratar colectivamente la herida del río. También nos acompañó Anaïs Estrems, de la Plataforma pel Riu Siurana, para dar cuenta de su lucha contra el espolio del río.

29.03.2026 · Día 3: Poboleda > Torroja > Gratallops

De Poboleda a Gratallops el Siurana entra de lleno en el corazón del Priorat. Se multiplican las parcelas de cultivo y aparecen terrazas fluviales5. El valle sigue siendo estrecho, y con el río tan crecido, el tramo entre Poboleda y Torroja está completamente inundado. Tardamos más de 5 horas en recorrer 5 km, casi todos dentro del agua, buscando vestigios de los caminos originales. No hay rastro humano, los caminos están invadidos por la maleza. Los pies enrojecidos por el agua fría, los tobillos y pantorrillas arañados por el roce invisible de la Clematis flammula (vidiella). En la abundancia, la carencia sistémica del agua se hace más evidente: las pistas y los senderos están inundados porque se crearon alrededor de un río que suele sufrir largos periodos de estiaje6. Aquí el agua es excepción.

30.03.2026 · Día 4: Gratallops > Bellmunt > El Masroig

De Gratallops hacia Bellmunt y luego hacia El Masroig, el recorrido entra en la antigua cuenca minera del Priorat, donde el paisaje ya no habla solo de viñedos y valles fluviales, sino también de extracción subterránea. En Bellmunt y su entorno, la huella más visible es la de la minería del plomo, extraído de la galena7, con terreros, instalaciones y galerías que todavía hacen visible la dimensión industrial del subsuelo. El Priorat tiene una larga tradición minera: hay indicios de comercio de metales en el área de Molar-Bellmunt-Falset durante los siglos VIII-VII a. C., en intercambios con los fenicios, que traían vino y se llevaban plomo y plata.

Pasadas las minas, de Bellmunt a El Masroig, el camino de tierra roja sube suavemente entre el bosque mediterráneo. El Masroig, el mas roig. El día es cálido y el camino arcilloso brilla de rojo vivo.

31.03.2026 · Día 5: El Masroig > Aiguabarreig > Garcia > El Molar

De El Masroig a Garcia, el río entra en su tramo final y el paisaje se abre hacia el valle del Ebro. Las montañas paleozoicas8 y mesozoicas9 de Prades están lejos unas cuantas decenas de millones de años10. Aquí el paisaje se ensancha, generoso, y el río se extiende por un lecho de grava. Acompañados por Joan y Roser, caminamos por el valle mirando los antiguos muros de piedra seca levantados en las alturas, a resguardo de las inundaciones. Joan conoce el Priorat como su casa; es una de aquellas inteligencias humanas hechas de experiencia, curiosidad y amor hacia su tierra.

El Siurana llega al Ebro llevando consigo roca, desgaste, memoria y conflicto. Aguas abajo de los embalses de Mequinensa, Riba-roja y Flix, podría ser el único río que aporte sedimentos al delta11 — y esta primavera, lo es. Pero saqueado y desviado fuera de su cuenca, suele llegar vaciado de materia y memoria, extendiendo su herida hasta el mar.

El aiguabarreig está agitado por el viento. Las aguas verdeazuladas del Siurana se mezclan con las del Ebro, teñidas de ocre. «La más limpia es la del Siurana», dice Roser, sonriendo.

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El aiguabarreig Ebro-Siurana.

  1. Caliza: roca sedimentaria compuesta mayoritariamente por carbonato cálcico. 

  2. Dolomía: roca carbonatada compuesta principalmente por dolomita, un mineral de carbonato de calcio y magnesio. 

  3. Cañón kárstico: valle estrecho y profundo excavado por el agua en rocas solubles, sobre todo calizas y dolomías, dentro de un sistema kárstico. Véase El canó càrstic del cingle de la cova Serena

  4. Llicorella: nombre local prioratino para pizarras y filitas paleozoicas, rocas oscuras, laminadas y fisibles, muy características del Priorat. Véase Parc Natural de la Serra de Montsant, apartado de geología: Geologia

  5. Terraza fluvial: estructura plana en forma de banco que marca una antigua posición del río, abandonada cuando el cauce se encajó más abajo. 

  6. Estiaje: nivel más bajo o caudal mínimo que alcanza un río en la época seca; también se usa para el periodo en que esto ocurre. Véase Real Academia Española, Diccionario de la lengua española: estiaje

  7. Galena: mineral de plomo que fue objeto principal de explotación en las minas de Bellmunt del Priorat. En el contexto de la cuenca minera del Priorat, la galena constituye el mineral a partir del cual se obtenía el plomo y es una de las claves para entender la historia extractiva de la zona. Véase Museu de les mines de Bellmunt del Priorat y Primeros datos arqueométricos sobre la metalurgia del poblado y necrópolis de Calvari del Molar

  8. Las rocas paleozoicas de Prades se formaron entre hace 541 y 252 millones de años, antes de la aparición de los dinosaurios. 

  9. Las mesozoicas, entre hace 252 y 66 millones de años, son el tiempo de los grandes mares interiores que dejaron las calizas del sur. 

  10. El tramo final del Siurana discurre por la cubeta de Móra, una depresión rellenada durante el Cenozoico (entre 66 y 23 millones de años) y recubierta más recientemente por depósitos cuaternarios — terrazas fluviales y aluviones de los últimos 2,5 millones de años — que configuran el paisaje actual del valle. 

  11. El Canaletes, el otro afluente aguas abajo de los grandes embalses, es un río de caudal marginal cuya aportación sedimentaria al delta es negligible. El Siurana sería el único con capacidad real de aportación.